jueves, 29 de septiembre de 2011

La función de relación

La función de relación
Consiste en captar información del exterior y actuar como resulte conveniente.
Las personas captamos información mediante los órganos de los sentidos. Luego interpretamos esa información y actuamos como mejor convenga.
Los órganos de los sentidos
Recogen información del exterior y la envían al cerebro.
Músculos y huesos
Los huesos son unos órganos rígidos y resistentes. Forman el esqueleto.
Los huesos se unen en las articulaciones. Algunas de ellas son móviles y permiten que los huesos se muevan.
Los músculos son unos órganos elásticos; se pueden encoger y luego recuperan su tamaño. Los músculos se unen a los huesos y hacen que se muevan.
Los huesos y los músculos deben trabajar conjuntamente en el movimiento de nuestro cuerpo.
El aparato locomotor
Mediante la función de relación, respondemos a los cambios en el ambiente. En la función de relación intervienen los órganos de los sentidos, el sistema nervioso y el aparato locomotor.
El sistema nervioso
Controla la función de relación. Está formado por neuronas y comprende el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico.
El sistema nervioso y los movimientos
El sistema nervioso ordena movimientos voluntarios y movimientos reflejos.
Los movimientos los realiza el aparato locomotor gracias a la capacidad de los músculos de variar su tamaño.
La coordinación interna
Es parte de la función de relación. En esta función intervienen el sistema nervioso, los músculos involuntarios y el sistema endocrino.
El sistema endocrino está formado por glándulas endocrinas, que producen las hormonas. Controla funciones como el crecimiento y la reproducción.
Las glándulas que producen las hormonas son la hipófisis, el tiroides, el páncreas y los ovarios y los testículos.

El Sistema Nervioso